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El ego se entiende como un proceso, no como una realidad y la Conciencia como la actitud original, o sea, el ego es necesario para la diferenciación, para un estadío dentro de la evolución. La Conciencia es nuestra verdad; contiene la semilla de nuestro potencial natural. El EGO se entiende como un proceso, no como una realidad y la Conciencia como la actitud original, o sea, el ego es necesario para la diferenciación, para un estadío dentro de la evolución. La Conciencia es nuestra verdad; contiene la semilla de nuestro potencial natural. Solo la comunicación en equilibrio de estas dos partes nos traerá el bienestar y la plenitud; es un trabajo mutuo,no para que una venza a la otra, sino para que ambas constituyan nuestra visión y elección frente al entorno, dándonos la oportunidad de discernir y unir opuestos.Solo la comunicación en equilibrio de estas dos partes nos traerá el bienestar y la plenitud; es un trabajo mutuo, no para que una venza a la otra, sino para que ambas constituyan nuestra visión y elección frente al entorno, dándonos la oportunidad de discernir y unir opuestos, con el fin de encontrar los propios aciertos para dilucidar cada mensaje individual y vivir sabiendo que en cada buen paso nos hemos unido para construir las bases de nuestra propia liberación.
Los principios destructivos RESTRICCIÓN INDESICIÓN DUDA IMPACIENCIA TEMOR INDIFERENCIA FANATISMO TERROR DESASOSIEGO DEBILIDAD IGNORANCIA PESAR.
Los principios constructivos AMOR PAZ BONDAD COMPRENSIÓN SABIDURÍA VALOR COMPASIÓN CONSTANCIA FIRMEZA TOLERANCIA INDULGENCIA ALEGRÍA.
Todos los seres humanos estamos sujetos a experimentar cada uno de estos estados, tanto negativos como positivos; somos libres de elegir nuestro “aquí y ahora” , tanto el mundo que nos rodea como la complejidad de nuestra propia existencia nos pone a prueba cotidianamente, sometiéndonos a factores que pueden desencadenar tanto reacciones afortunadas como adversas, dependiendo cada historia utilizaremos una herramienta u otra. Ahondar en los pliegues de nuestra individualidad, que es la “parte” verdadera e insustituible, es el único camino para sopesar nuestras realidades más críticas. Estamos sujetos a nuestras relatividades interiores y con ellas capturamos el entorno tácitamente, debemos trabajar nuestra conciencia, nuestra punto de partida será reconocer cada uno de nuestros engaños para poder convertirlos en experiencias de vida que nos conducirán a un aprendizaje profundo y acertado para desarrollar y desplegar toda nuestra potencialidad.
a tF® Natalia González Sañudo |