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El masaje es probablemente el arte curativo más antiguo, v ha sido redescubierto en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos. Hoy en día, el masaje es considerado como un potente método para tratar el estrés de la vida moderna, la tensión, los traumas emocionales y la enfermedad, reemplazándolos por una energía y salud vibrante. La historia del masaje se puede remontar hasta tres mil años antes de Cristo.Tan sólo podemos suponer que, en tiempos prehistóricos, los humanos sentían un poderoso instinto consistente en golpear o tocar el cuerpo cuando éste se hallaba aquejado de alguna dolencia a fin de consolar al enfermo o acelerar la recuperación (incluso los animales salvajes lamen sus heridas en un intento de limpiarlas y ayudarlas a sanar). Los párrafos siguientes describen brevemente las principales civilizaciones, empezando con la China, que reconocían y utilizaban los beneficios terapéuticos del masaje.
Los chinos realizaron una síntesis de masaje y gimnasia. La historia muestra que los orientales ya empleaban esta forma de masaje unos tres mil años antes del nacimiento de Cristo. Un tratado médico, conocido como Nei Ching y atribuido al emperador amarillo Huang Ti, contiene las referencias chinas más antiguas al masaje. Los libros hindúes del Ayur Veda, escritos alrededor del 1800 a. de C., se refieren al masaje como sobeo y lavado, recomendándolo como medio de ayudar al cuerpo a sanar por sí mismo. La literatura médica de los doctores egipcios y persas señalan la utilidad del masaje cuando se trata de curar o controlar un gran número de enfermedades específicas.
También los romanos y griegos creían firmemente en los beneficios del masaje. Homero, Herodoto, Hipócrates, Sócrates y Platón, que se cuentan entre los más grandes hombres de sus respectivas épocas, elogiaron la práctica del masaje. En «La Odisea», Homero describe los poderes restaurativos que tenían las unciones de aceite sobre los exhaustos héroes guerreros. Herodoto declara que el masaje puede curar la enfermedad y conservar la salud, mientras que Hipócrates, uno de sus discípulos, creía que todos los médicos debían aprender a aplicar masajes. Los escritos de Platón y Sócrates a menudo hacen referencia al uso y a los excelentes resultados del masaje. Julio César era pellizcado, es decir masajeado, diariamente pues sufría neuralgias y el famoso naturólogo romano Plinio, que era víctima de frecuentes ataques de asma, recibía regularmente masajes para aliviar estos accesos. Asimismo la Biblia contiene innumerables referencias sobre la imposición de las manos como método de sanar al enfermo.
La popularidad del masaje continuó creciendo hasta la Edad Media, época en la que perdió su posición privilegiada entre la profesión médica debido a la atmósfera general de desprecio hacia el cuerpo y el mundo físico. El cristianismo, al dar tanta importancia al ser espiritual, creó una tendencia hacia la exclusión de las cuestiones mundanas, como el placer del bienestar físico. Todas las ciencias sufrieron un gran retraso durante este período de la historia europea. Afortunadamente, el Renacimiento trajo consigo un renovado interés por el cuerpo la salud física, reviviéndose muchos e los conocimientos de las civilizaciones orientales, tanto de los griegos como de los romanos. Y una vez más el masaje empezó a ganar popularidad y a desarrollarse en forma de ciencia.
El masaje dio otro gran salto hacia adelante con la obra de Per Henrik Ling. Ling nacido en Suecia, viajó a China y de regreso trajo consigo diversas técnicas de masaje de extraordinaria eficacia con las que constituyó el sistema conocido como «el tratamiento sueco del movimiento» o «sistema Ling». Hubo muchos otros médicos anteriores y posteriores a Ling que contribuyeron al acopio de información que actualmente disponemos sobre el masaje. Aunque son demasiados para mencionarlos en esta breve historia del masaje, la bibliografía enumera muchos libros de referencia que proporcionan algunos antecedentes de la historia del masaje: Massage, Manipulation and Traction de Sidney Licht, publicado por Robert E. Krieger Publishing Company, es una de las fuentes más detalladas.
En la actualidad, el masaje sueco y el shiatsu japonés constituyen los métodos más populares en Europa y Norteamérica para tratar el cuerpo.
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