|
El Zero Balancing puede ser definido como el arte de equilibrar el cuerpo energético con el cuerpo estructural a través del toque consciente. Es una de las terapias naturales o medicina alternativa, mas innovadora. Al ser una técnica energética cuya puerta de acceso es el cuerpo, las posibilidades y beneficios experimentados por las personas son casi infinitos, tantas como personas distintas hay y a su vez, formas de fluir la energía en ellos.
El estrés es algo bien conocido por todos, pero sus efectos impactan o bloquean a una persona dependiendo de múltiples factores, y así, se manifiestan o pueden manifestarse a muchos niveles (físico, emocional...). Lo que es evidente para una persona muchas veces puede ser la falta de conexión con uno mismo, de armonía, sensaciones de dolor, tensión acumulada, o como si el cuerpo estuviera 'cerrado' en alguna parte. Cada persona tiene una experiencia vital única y un camino que recorrer para ir al encuentro de sí mismo. Zero Balancing es esa técnica que actuando a nivel físico, da una oportunidad de cambio al cuerpo (que éste puede coger o no). Puede ser un proceso paulatino, y puede vivirse de una forma muy física o bien ir a niveles más profundos y acceder a cambios más reveladores. Para mí es más bien una técnica que, a través de sus fulcros y sus suaves manipulaciones, acompañan a la persona desde donde sea que se encuentre, y con el respeto del toque consciente va despertándolo a otra posible manera de actuar, de sentir.
A un nivel físico la persona se hace consciente de donde tiene tensiones que no conocía, puede incluso comprender como ha llegado allí, y así, desde la conciencia, lo puede soltar. Es muchas veces así, sin poner juicios ni resistencias a lo que hemos vivido, como podemos acceder a una nueva forma de ver y entender nuestra realidad. A partir de aquí podremos decidir si seguir con ese modelo o no, que dirección tomar. Sólo cuando lo inconsciente ha venido a la conciencia, puedo decidir que hacer con ello. Lo habitual después de una sesión o una serie de sesiones es sentir bienestar y un equilibrio distinto en el cuerpo, dando siempre una sensación de contacto con la tierra, no de evasión, sino de estar en el presente.
El cuerpo ha organizado siempre de acuerdo a lo que necesita, y la persona se siente como si la hubieran dejado 'equilibrada a cero', tal como describió la cliente de Fritz Smith (creador de la técnica), y que sirvió para darle dicho nombre (zero balancing). Siendo siempre la misma técnica, las posibilidades son siempre nuevas y siempre frescas. Al final reconoces que hay infinitas posibilidades de respuesta en un cuerpo y en un ser humano, y que el tema no es 'llegar' sino descubrir por el camino.
Meritxell Balada Terapeuta de Zero Balancing |