|
Los efectos del color en nuestros estados de ánimo, nuestra salud, y la forma de pensar han sido estudiados por los científicos por años. La preferencia por un color sobre otro puede estar relacionada a la forma en que ese color hace sentir al individuo. Los colores son energía de luz visible de ciertas longitudes de onda. Los fotoreceptores en la retina traducen esta energía en colores. La retina tiene tres tipos de estosfotoreceptores, uno para el azul, otro para el verde y otro para el rojo. Percibimos otros colores por la combinación de estos tres colores básicos. Cuando la energía del color entra en nuestros cuerpos, estimula las glándulas pineal y pituitaria. Esto a su vez afecta la producción de ciertas hormonas, las cuales tienen efecto sobre una variedad de procesos fisiológicos. Esto explica por qué el color, según se ha descubierto, tiene una influencia tan directa sobre nuestros pensamientos, estados de ánimo, y patrones de comportamiento. Muchos científicos creen que esta influencia está separada en forma distintiva de factores culturales y psicológicos.
El color parece tener un efecto aún en la gente ciega, de la que se cree que siente el color como resultado de las energías vibratorias creadas dentro del cuerpo. En 1942, los científicos Rusos demostraron que la luz roja estimula el sistema nervioso simpático, mientras que la luz blanca y azul estimulan el sistema nervioso parasimpático. Otros experimentos revelaron que ciertos colores estimulan la producción hormonal, mientras que otros la inhiben. Adicionalmente, algunos colores tienen efecto benéfico sobre enfermedades específicas. Los síntomas de enfermedades eruptivas agudas tales como sarampión y rubeola, fueron aliviados cuando los pacientes descansaban en una habitación con ventanas rojas. También se recuperaron casos de melancolía luego de algunas horas en esas habitaciones. Por otra parte, se descubrió que el dolor y la depresión mejoraban cuando se aplicaba luz intermitente de colores brillantes. Estos tratamientos han mostrado que el color y la luz alteran la producción neuroquímica del cerebro y esto puede tener que ver con sus efectos positivos. Los científicos ahora creen que el cerebro tiene respuestas específicas a diferentes frecuencias de luz intermitentes que pueden clasificarse en las diferentes frecuencias de los colores. Ellos señalan que los trastornos en el sueño pueden ser curados en poco tiempo por este método. La alteración en los estados de ánimo toma más tiempo (alrededor de una o dos semanas de tratamiento).
La fotoestimulación con luz opaca blanca o violeta intermitente induce a la relajación, reduce el estrés y el dolor crónico. Esto se puede utilizar en conjunto con un trabajo de sincronización de ondas cerebrales. Por qué este conocimiento ha permanecido en tiniebles durante tanto tiempo es un misterio. Nos proponemos en este manual práctico abrir las puertas para que usted pueda ingresar al universo de los colores y pueda usarlos como generadores de salud en su vida y la de aquellos a quienes desée ayudar. Fuente: Eduardo Londner
|