El término resonancia se refiere al índice vibratorio de un objeto, y la resonancia solidaria o en simpatía se refiere al hecho de que un objeto vibrante provoca una vibración acompasada en otro; dicho de otro modo, el índice de vibración de un objeto se iguala al índice de vibración de otro objeto. Así es como actúa la cimática, y a esto se debe también el hecho de que algunas cantantes de ópera sean capaces de romper objetos de cristal con sus voces, o de que el ruido de los vehículos en circulación provoque el traqueteo de sus muebles. Ya hemos demostrado que cada parte del cuerpo y sus campos están vibrando. Es, pues, lógico que cada parte del cuerpo, se trate de un órgano o de un chakra, tenga una frecuencia (índice de vibración) óptima, sana. Cuando
consigo misma, con las demás partes o con el entorno. Esta disonancia o enfermedad
Los cuencos tibetanos tienen un inconfundible efecto sobre las personas. Debido a esto, se utilizan cada vez más con fines terapéuticos ya que al dirigir el sonido correcto hacia nosotros mismos, o hacia la persona que desea ser curada,
podremos regresar a una vibración óptima, sana.
Algunos de los modos en que el sonido puede ayudar en la sanación:
1) Alivio del estrés y la ansiedad
2) Mejora de la concentración
3) Mejora de la creatividad
4) Mejora de la visión (física, mental y espiritual)
5) Equilibrio de los hemisferios cerebrales
6) Restablecimiento del equilibrio del sistema endocrino mediante la vibración de la hipófisis o pituitaria.
7) Alivio de la sinusitis y los dolores de cabeza
8) Estímulo de la actividad de las ondas alfa o meditación profunda
9) Aumento de la energía por medio de la estimulación del líquido cefalorraquídeo (posiblemente la forma física de la energía kundalini)
10) Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura (y los órganos y glándulas correspondientes)
11) Limpieza del entorno
12) Fácil acceso a la intuición y a la conciencia superiores
Origen e Historia de los Cuencos Tibetanos
En Asia, el uso de objetos sonoros es muy antiguo. Por ejemplo, los emperadores chinos tenían derecho a las "piedras sonoras" más hermosas piedras duras, como el jade, que producen un sonido vibrante cuando se las golpea. El primer gran emperador reinó desde e12.000 a.C. Existen documentos de una cultura de la Edad de Bronce en China por el año 1.600 a.C., y hallazgos arqueológicos del norte de Tailandia sugieren que el bronce su usaba ya allí unos 2.000 años antes. Dichos descubrimientos sólo muestran que se fabricaban artículos de bronce desde tan temprano, pero únicamente cuando se encuentren objetos más antiguos será posible decir con cuanta anterioridad en la historia se ha trabajado el bronce. Está claro que en el siglo VI a.C. China estaba muy avanzada en la manufactura de aleaciones de metal y en los trabajos con metales, con los que hacían campanas perfectamente templadas.